Capítulo 52: Me saltaré toda esa parte aburrida.

Justin: ¿Irás? (Preguntó mirándome mientras cogía su móvil)

Yo: ¿Yo? ¡Ni siquiera le conozco!

Justin: ¿Y qué mas da eso? Te han invitado y no parece que les importe mucho quien vaya, solo quieren pasárselo bien.

Yo: ¿Tu irás?


Asintió con la cabeza.


Justin: Supongo, necesito beber y olvidarme de todo por un día. 


Aparcó el coche en la puerta de mi casa y bajamos los dos. Mery y Dylan seguían en casa. A este paso acabaríamos viviendo juntos…


Justin: Espero que tú también vayas. 

Yo: ¿Yo? ¿Por qué? (Dije mientras avanzábamos por el jardín hasta el porche)

Justin: Para acabar lo que nos hemos dejado a medias en el baño, gatita… 


Me guiñó un ojo falsamente y después comenzó a reírse y yo no pude evitar reírme con él. Le pegué un puñetazo débil en el hombro y abrí la puerta de casa. Esta mañana era casi imposible pensar que me mirase a los ojos y ahora estábamos riéndonos juntos como nunca antes había pasado, como si fuésemos mejores amigos desde hacía mucho tiempo, desde la infancia. Sin estar alerta por nada, relajados, como si la confianza entre nosotros hubiese aumentado descabelladamente en solo unas horas. Era extraño pero increíble y solo esperaba que no fuese la única vez que sintiera eso entre nosotros. Mejores amigos. Sonaba bien.


(…)


Brook: Esta noche va a ser mi noche. (Dijo sonriente mientras mantenía el equilibrio para ponerse el otro tacón)


Sonreí mientras la miraba sentada en su cama. Estaba deslumbrante. Se había alisado el pelo y su larga melena oscura caía cubriéndole la espalda que el vestido ceñido no le cubría. El vestido era negro con algunos detalles en plateado y sin duda, marcaba todas sus curvar. Si, deslumbrante. Yo iba algo más… discreta. Una camiseta blanca palabra de honor se ceñía a mi pecho mientras que una falda azul eléctrica con algo de vuelo cubría hasta la mitad de mis muslos más o menos. Brook me había obligado a ponerme un cinturón marrón a la altura de mi cintura para darle algo de “alegría” y por ultimo unos zapatos blancos de tacón cubrían mis pies. Brook se sentó a mi lado y tocó mi pelo, también liso. 


Brook: Nunca he entendido como lo puedes tener tan suave. (Murmuró refiriéndose a mi pelo) Mm… ¿Sabes si Justin va a ir a la fiesta?


La pregunta me pilla por sorpresa y me pongo nerviosa sin saber por qué. Le miro e intento disimular que mi corazón está a punto de salirse de mi pecho.


Yo: No lo se, supongo… (Murmuro)

Brook: Espero que vaya, quiero hablar con él. 


Me muerdo el labio inferior con fuerza ante su declaración. Lo suelto y le miro frunciendo el ceño.


Yo: ¿Por qué?

Brook: ¿¡Por qué!? En la acampada me dice que le gusto desde hace tiempo, nos besamos,  volvemos aquí y ni existo. Prácticamente no le he visto desde entonces, merezco una explicación ¿no crees?


Me encojo de hombros e intento fingir que no entiendo nada, que no se nada al respecto, que en verdad no tengo ni idea de por qué ha actuado así con ella. Miro a Brook después de unos segundos, ella espera que le responda.


Yo: No se, Brook. Los tíos son así, un día parece que no pueden despegar los ojos de ti y al siguiente ni te hablan…


Me mira y suspira mientras agacha la cabeza y se pone de pie. 


Brook: Los tíos dan asco. (concluye y vuelve a mirarme) ¿Nos vamos?


La puerta se abre y Brook coge mi mano con firmeza para adentrarnos en el “paraíso” según ella, aunque a mi me cuesta imaginarmelo con olor a alcohol, tabaco y humanidad que allí se encuentran. La gente baila mientras las luces parpadean y yo no puedo evitar tambalearme mientras Brook continua tirando de mi brazo. Me suelta en cuanto llegamos a un claro entre la gente y no tardo en darme cuenta de que es la cocina. Las botellas de alcohol vacías apiladas por todas partes asustan y cuesta dar un paso sin pegarle una patada a cualquiera de las que ruedan por el suelo. Sin saber como, encuentra un par de vasos de plástico limpios y los llena de vodka y limón. 


Brook: Necesito alcohol por mis venas antes de hablar con Justin (Grita para que la oiga y yo asiento mientras ella sonríe) ¡Vamos a bailar!


Coge de nuevo mi  mano y tira de mí haciendo que me sienta como una niña pequeña que no sabe ir sola a ninguna parte. Nos adentramos de nuevo entre la multitud y Brook comienza a bailar haciendo rápidamente que miles de cabezas se giren para mirarla. En poco tiempo nos rodea mas gente y yo comienzo a incomodarme. Intento moverme con soltura, cómoda, pero no lo consigo y me siento fuera de lugar. Brook se me acerca mas y dirige su cabeza a mi oído…


Brook: Voy a buscar a Justin ¿vale? (Grita en mi oído y se aleja sin darme siquiera la oportunidad de responderle) 


No pasan muchos segundos hasta que me siento el doble de incómoda al notar una mano ascendiendo por mi muslo y subiendo la falda a la vez. Me muevo bruscamente y empujo sin querer a una chica que me dedica una mirada fugaz de pocos amigos. Intento disculparme pero ya se a girado para seguir bailando. Pego un trago a mi bebida y veo una gran puerta de cristal que parece dar al jardín y a medida que me acerco veo que no me equivoco.  Tomo una bocanada de aire fresco mientras veo que la fiesta continua también fuera. La gente sigue bailando en grupitos de amigos y otros optan por lanzarse a la piscina dejando la ropa en el borde o con ella puesta. 
Pego otro sorbo a mi bebida e intento encontrar la razón por la que me dejaron de gustar a mí las fiestas. La encuentro más rápido de lo que pensaba y una sonrisa amarga aparece en mi rostro. Tyler. Pego un trago, mas largo esta vez, y tiro el vaso vacío en la hierba. No es el único y eso me hace pensar en que mañana el tal Thomas va a tener que estar limpiando durante bastante tiempo si quiere dejar la casa impecable. Noto como el ardor de mi garganta comienza a disiparse justo cuando unos brazos me rodean la cintura y alguien apoya su pecho en mi espalda. Su olor a gel me tranquiliza y una sonrisa me suaviza el rostro al notar su aliento cálido sobre mi oído.


Justin: Has venido. (Murmura con una voz ronca y sin verle puedo adivinar que está sonriendo)


Giro sobre mí misma soltándome de su agarre para encontrarme con sus ojos, pero no tarda nada en volver a rodearme con sus brazos. Va directo a mi mejilla y deposita un beso dulce en ella. Frunzo el ceño y él me mira elevando una ceja vacilante. Mm… el Justin amable, creo que podría acostumbrarme a esto. Se humedece el labio inferior y ahora soy yo quien eleva una ceja.


Yo: Si estás intentando conquistarme es mejor que pares porque… (Me interrumpe con una sonrisa igual de amplia que la de mi cara)

Justin: ¿Porque ya lo conseguí hace mucho tiempo? (Dice acabando mi frase)


Niego con la cabeza mientras sigo sin parar de sonreír.


Yo: Nunca vas a cambiar.

Justin: No voy a arriesgarme ahora que ya te tengo muriendo en mis brazos (Ríe y mira a nuestro alrededor) ¿Qué haces aquí sola? Deberías estar con alguien, no siempre voy a aparecer yo para salvarte, gatita.


Tuerce la cabeza ligeramente y se encoge de hombros con una sonrisa en sus labios. Es un placer verle tan sonriente. Recuerdo por qué estoy sola y decido dar un paso hacia atrás provocando que sus manos se separen de mi cintura. Rápidamente me tenso y giro mi cabeza hacia ambos lados buscando a Brook con la mirada. Si nos hubiese visto así de juntos no quiero ni imaginar como se habría sentido. Justin frunce el ceño y me mira con gesto de preocupación. Ahora no sonríe.


Justin: ¿Qué pasa?

Yo: Brook te estaba buscando, quería hablar contigo. 

Justin: ¿Por qué?

Yo: Quiere explicaciones. Quiere saber porque en la acampada la besaste y ahora ni te acuerdas de ella…

Justin: Ya… ¿Y qué se supone que le tengo que decir yo?


Elevo mis cejas impresionada por su pregunta.


Yo: ¿Me preguntas a mi? Tú fuiste quien decidiste engañarla y fingir que te gustaba, tú sabrás lo que le vas a contar.


Mi voz suena más fuerte de lo que quería y en pocos segundos pasamos de tener una conversación animada a tener una discusión. Así funcionan las cosas con él pero todavía no me acostumbro. 


Justin: Igual si no hubiese sido por tus “celos” habría seguido quedando con ella.

Yo: ¿¡Mis celos!? ¿Crees que tenía celos de Brook? 

Justin: No lo creo, lo afirmo. Me lo dijiste. ¡Te enfadaste conmigo porque decías que no eras el segundo plato de nadie! Si eso no son celos, ¿qué son?

Yo: Eso es tener dignidad y respeto por una amiga. Pero claro, tú de esas cosas no entiendes. Se llaman sentimientos ¿sabes? 


Justin suelta una carcajada mientras pasa sus manos por su pelo y luego clava sus ojos en mí.


Justin: Oh, cuidado, que tenemos aquí a la reina de los sentimientos, la que más entiende sobre ellos… (Dice con tono de burla y derramando ironía en cada palabra)

Yo: Yo al menos no intento ocultar que los tengo bajo una imagen de chico malo.

Justin: ¿De chico malo? (sonríe vacilante) Que sabrás tú lo que tengo y lo que no. (Dice ahora serio)


Me mira con esa mirada penetrante que haría temblar a cualquiera, que en otro momento me haría temblar a mí y hacer que cerrase la boca, pero el alcohol ya empezaba a hacer de las suyas y me sentía valiente, con fuerza. No iba a dejar que la conversación terminase ahí.  


Yo: Hay tiempo de sobra, te doy permiso para dejarme mal y demostrarme cuanto me equivoco. (Hago una pausa corta) Siempre y cuando tu imagen de chico malo te lo permita, claro.

Justin: Ah si, mi imagen de chico malo… (Aprieta la mandíbula y traga saliva) ¿Sabes qué tengo ahora? Ganas de que te calles. (Gruñe)

Yo: Oh, muy bien, chico malo. Algo es algo. (Sonrío sarcásticamente) ¿Y que vas a hacer ahora? ¿Vas a pegarme para que me calle? ¿Amenazarme? (Ladeé la cabeza) ¿Me vas a apuntar con una pistola?


Justin carcajea durante unos segundos apartando sus ojos de los míos. Espera a que pase una pareja por detrás de mí que van en busca de más intimidad y rápidamente sus ojos vuelven a juntarse con los míos. 


Justin: Oh no… me saltaré toda esa parte aburrida para pasar directamente a comerte la boca, ¿te parece?


Me quedé paralizada aunque pareció no importarle. Estaba claro que mi respuesta le daba igual y que pensaba hacerlo de todas formas. Ni siquiera me dio tiempo a reaccionar cuando sus labios encajaron bruscamente con los míos. El chico agradable y dulce del beso en la mejilla había desaparecido dejando en su lugar a un depredador sexy y adictivo. No, tampoco me importaría acostumbrarme a esto. Sube una de sus manos hasta mi mejilla y coloca su pulgar en mi barbilla, logrando más espacio y haciendo que mi boca de paso a su lengua que rápidamente controla la situación. Su otra mano presiona más mi cintura contra su cuerpo y aprovecha para profundizar más el beso. Y deseo que pare, que no siga con esa tortura mucho más porque tengo miedo de perder la cabeza, de olvidarme del resto del mundo y de perder el sentido. Sabe a menta y alcohol, y sus labios son suaves como el algodón de azúcar, igual de adictivos y dulces. Y se que después de ese querré otro, y otro… así hasta empacharme de ellos. Mi corazón choca contra mis costillas cada vez más fuerte y pondría la mano en el fuego a que él lo podía notar en ese mismo instante. Se separa un poco acariciando por última vez mi lengua y estoy a punto de ponerme de rodillas para rogarle que no lo haga, que no se separe y que nunca me suelte. Hace el amago de comenzar otro beso y comienzo a dar saltitos de alegría en mi interior. Si, si, ¡si! Atrapa mi labio inferior entre sus dientes y echa su cabeza hacia atrás lentamente haciéndome ver que no va a haber otro beso y que solo quiere torturarme un poquito más. Un pequeño gruñido de satisfacción se me escapa cuando mi labio se desprende del agarre de sus dientes, y paso mi lengua por él mientras miro al suelo avergonzada. Noto su mano en mi barbilla y me obliga a mirarle.


Justin: Me alegra saber que te ha gustado tanto como a mi, nena. 


Rápidamente siento como mis mejillas se enrojecen mientras él me mira sonriente y satisfecho. Quiero correr pero no se a donde ni como porque sigo paralizada en una especie de nube que no me deja ver la realidad. Rompo el contacto con sus ojos en busca de un poco de sentido común y aparece en cuanto veo a Brook desapareciendo entre los árboles del jardín. Cien mil semáforos rojos se encienden en mi cabeza y ahora es mi yo interior el que empieza a pegarme bofetadas en la cara mientras me grita lo tonta y estúpida que soy. Ahora es el terror el que me paraliza. No, no puede haberlo visto. Mierda, mierda, mierda.


Assjnadjvehnveerhvnehnv son tan monos!! Esta vez me he portado bien ¿no? ;) Se acercan eventos importantes que cambiarán la dirección de la novela. No revelaré nada más :3 
Gracias por los comentarios! Comentad mucho y esas cosas! ;)



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3 comentarios:

  1. OMG! Sandra el Cap ha sido hermosamente exitante! Me encanto todo,el beso mmm' pero Brok GOD si los vio? Sube pronto porfa' te mando un besote enorme & aplastante

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  2. AAAAAAAAAAAAAAAY QUE LES HA PILLAO,
    MIERDA
    SUBE RAPIDO
    ASDFGHJKL, QUE INTRIGA POR DIOS.

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  3. SIGUIEEEEEEEEEEEEEEEEEEEENTE PLS PLS

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