Capítulo 57: Brokenhearted.

Suspiré y tragué saliva mientras apartaba mi mirada, que empezaba a cristalizarse de nuevo, de la suya.


Yo: Tengo miedo (gimoteé) tengo miedo de que tu también te vayas, de que todos a los que quiero se vayan y yo sea la única que se quede aquí.

Justin: Hey, eso no va a pasar… (Susurró acariciando mi mejilla)

Yo: No quiero quedarme sola, no dejes que eso suceda, por favor…


Sus brazos me volvieron a sostener impidiendo que me derrumbase por la fuerza de mis sollozos. Apoyé mi cabeza en su pecho mientras notaba su respiración en mi oído. Odiaba sentirme así pero no sabía que hacer, como dejar de pensar en todo y como parar de llorar. Él era el único que en esos momentos podía calmarme, el único que podía controlarme incluso mejor que yo misma. Era como un salvavidas, como un mapa para una niña perdida a la que Peter Pan ya no va a ir a buscar porque le ha tocado crecer demasiado rápido. Como un suspiro de fantasía cuando la realidad te golpea con fuerza o como el ángel que aparece en tu oído derecho susurrándote que puedes con todo mientras al otro lado millones de monstruos te gritan diferentes vías de escape para huir del dolor. Un ángel dispuesto a luchar contra tus monstruos, a veces eso es todo lo que necesitas. 


Justin: Nunca vas a estar sola. No va a ser tan fácil que te deshagas de mi, pequeña…


______________


A la mañana siguiente desperté entre mis sábanas y él respiraba tranquilo detrás de mí, con su brazo descansando en mi cintura. Apenas unos rayos de luz se colaban entre las rendijas de la persiana, como gritando que había empezado un nuevo día y que tenía que ponerme en pie y aparentar ser fuerte, pero no quería hacer eso y no lo hice. No lo hicimos. Fingí seguir durmiendo para no despertarle, y noté cuando él fingió seguir durmiendo para no despertarme a mí. Como si nuestras mentes se leyeran sin necesidad de palabras. Como si ese día, por primera vez, los dos estuviéramos de acuerdo en ignorar la realidad y pasar el día entero pegados al colchón. Las horas pasaban para todo el mundo menos para nosotros sin importarnos lo más mínimo. Y es que a veces en la ignorancia esta la felicidad, “a veces” porque esta no era una de ellas. Simplemente no estaba triste, que no es lo mismo, pero es algo mejor que estarlo. 
Mi dormitorio se convirtió en nuestra fortaleza hasta que empezó a anochecer. Mi madre había entrado para lo necesario, habíamos comido lo necesario y habíamos visto películas hasta que acabamos perdiendo la cuenta. Era uno de esos pocos días en que sientes que cualquier palabra sobra, y los dos lo sabíamos. Algún beso se escapó de sus labios para rozar mi frente, o mi cabello, o mi mejilla. Algún beso suave y cálido que agradecía mientras mi cabeza reposaba en su pecho. Besos y caricias que curaban las grietas que el dolor había abierto ayer en mi alma. Me gustaba esa burbuja al margen de la realidad, y me gustaba el doble que fuera él quien estuviese atrapado ahí conmigo. Pero todo lo bueno se acaba y acabó cuando cerró la puerta de mi habitación a las diez menos cuarto de la noche, justo después de susurrarme al oído que estaría conmigo en cuanto despertase. Y le creí.  


______________



Puse mis pies desnudos en el suelo y un escalofrío recorrió mi espalda. Era temprano todavía, pero solo el hecho de haber dormido del tirón me sorprendió. No estaba. Justin no estaba a mi lado.  Bajé las escaleras con cuidado y entré en la cocina. Nora clavó su mirada en mí mientras bebía de su zumo de naranja. Mi madre no estaba. 


Yo: Hola. (saludé con la voz ronca por no haber hablado la mayor parte de ayer)


Nora frunció el ceño durante unos segundos y después suavizó su rostro. Tragó saliva.


Nora: ¿Ya no estás enfadada? (preguntó con un hilito de voz)


Fui yo ahora quien frunció el ceño. Acabé de echarme leche en los cereales y dirigí mi mirada hacia ella, confundida.


Yo: ¿Enfadada? ¿Por qué?

Nora: No se, mamá dijo que no te contase nada porque estabas enfadada y no querías hablar con nadie. 


Di un sorbo a mi zumo de naranja y lamí mis labios después.


Yo: No, ya no estoy enfadada… (suspiré y le dediqué una sonrisa demasiado forzada en un intento de tranquilizarla)

Nora: ¡Entonces ya te puedo contar lo del viaje! (dijo eufórica y con la boca llena)

Yo: ¿Qué viaje?

Nora: ¡Nos vamos a Prince Edward Island de vacaciones!


Parpadeé varias veces seguidas sin saber muy bien como reaccionar, si preguntar o ignorarle. Mi sangre comenzó a fluir más rápidamente por mis venas. Cogí aire. 


Yo: ¿Cuándo? (Pregunté más seria de lo seguramente debía estar)

Nora: Dentro de… (empezó a contar con los dedos de su mano) ...¡dentro de cuatro días! (dijo como si ella misma se hubiese sorprendido) ¡Lo tenían planeado desde hace mucho! (exclamó con una sonrisa)

Yo: ¿Cuatro días? (Dije incrédula, abriendo los ojos exageradamente)

Nora: Ajá… el lunes nos vamos.


Dejé la cuchara en el cuenco con los cereales. El hambre parecía haber desaparecido. Mi madre apareció por la puerta. Iba arreglada, su pelo recogido en una coleta. 


Mamá: Buenos días, cielo (dijo suave) He entrado en tu habitación y al no verte me he asustado (finalizó con una sonrisa cálida plasmando un beso en mi cabeza)

Yo: ¿Qué es eso de que nos vamos a Prince Edward Island en cuatro días? (Dije apartándome y haciendo que el beso finalizara) 


Quitó la sonrisa de su rostro. Quizás había sido muy brusca. Tragué saliva.Tenía motivos para que la idea no me gustase.


Yo: No puedo irme en cuatro días, necesito tiempo. Podríais haberme avisado antes… (gruñí intentando controlarme)

Mamá: Sabes que siempre os avisamos con poco tiempo. Si hubiésemos sabido que todo… (intentó buscar la forma adecuada de decirlo) … que esto iba a pasar hubiésemos cancelado el viaje, pero ya no podemos. 


"Esto", bonita generalización.


Yo: No voy a ir. (Dije firme)

Mamá: No te vas a quedar aquí sola. Ni con Justin, claro. Vas a venir con nosotros. (suspiró) Te vendrá bien un cambio de aires, Juliett. Lo necesitas.

Yo: ¿¡Y qué sabrás tu lo que yo necesito!? (Dije elevando mi tono de voz y poniéndome de pie notando como mi corazón parecía querer escapar de mi pecho)

Mamá: No me hables así. (Respondió mi madre rápidamente sin perder la templanza de su voz)


Cogí aire y me mordí la lengua para aguantar en mi garganta todo tipo de palabras que querían salir. Era la primera vez en mucho tiempo que discutía con mi madre y un sentimiento extraño de culpa me asaltó. La rodeé y fui lo más rápido que pude a mi habitación dejando más de la mitad de mi desayuno intacto. Cerré la puerta con fuerza y respiré profundamente varias veces mientras me sentaba en la cama. Había perdido el control muy rápidamente y eso no era normal en mí. Y mucho menos por unas simples vacaciones. Busqué mi móvil con la mirada. Llevaba dos días sin tocarlo. Estaba en el escritorio, al lado del portátil. Lo cogí y volví a sentarme en la cama. Ignoré las notificaciones de las redes sociales, no quería saber nada de ellas por un tiempo. Abrí la lista de contactos y le busqué. Escribir mensaje. 


Para: El chico que me vuelve loca
Hola, ¿Puedes venir a casa?


Enviar mensaje. Esperé unos minutos y decidí dejar el móvil en un lado de la cama al ver que no llegaba respuesta. Aún parecía que mi dormitorio guardaba su olor. Suspiré por la idiotez que acababa de pensar y me fijé en las fotos que tenía colocadas en la pared formando un corazón. Tragué saliva al verle a ella y a su sonrisa. Ayer ni siquiera me había dado cuenta de que estaba ahí. Mis ojos se cristalizaron con lentitud. No, no quería llorar más. Otra vez no. Cogí el móvil en un intento de vaciar mi cabeza de todos los pensamientos que comenzaban a acumularse. Lo desbloqueé. Nada nuevo. Lo tiré de nuevo al colchón y volví a clavar mi mirada en las fotos casi de forma involuntaria. Me puse de pie y me acerqué a la pared. Fijé toda mi atención en una de las fotos centrales, estaba con Brook y sin duda era una de mis favoritas. Una sonrisa amarga se dibujo en mis labios y una lágrima silenciosa comenzaba a deslizarse por mi mejilla. La cámara se disparó sola mientras nosotras reíamos por un comentario que Brook había hecho. Era natural y unas sonrisas enormes atravesaban nuestros rostros como si nada importase. Como si nada hubiese sido capaz de quitarnos la felicidad en ese momento. Esa foto era de antes del accidente y de la muerte de Tyler. Después la felicidad ya no había sido lo mismo. Sequé las lágrimas que se deslizaban por mis mejillas rápidamente y quité la foto de la pared. La tiré a la cama y seguidamente quité cinco fotos más en las que salía con ella mientras mantenía las lágrimas en mis ojos sin dejarlas caer. Cogí un baúl no muy grande de madera en el que guardaba libros de cuando era pequeña y las metí ahí. Suspiré pesadamente recogiendo mi cabello en una coleta alta y me senté de nuevo en la cama. De nuevo el móvil entre mis manos sin ninguna noticia nueva. El corazón de la pared se había quedado deforme, como roto. Aunque a veces en la realidad no era muy diferente. Me acurruqué en la cama e intenté imaginarme que la almohada era su pecho y que su mano recorría mi espalda pero en lo único en que podía pensar era que no estaba, que no respondía al mensaje, que no había cumplido su promesa y que yo poco a poco estaba comenzando a hundirme de nuevo. 


Dios, odio hacer esto así. Capítulo exprés tendría que llamarse. No me da tiempo a avisaros, espero que no esté tan mal el capítulo como a mi me lo parece. Dadme la opinión sobre el nuevo diseño del blog, y sobre el capítulo obviamente. Ya tengo una dirección bastante bien definida para la historia. Y siento tanto tiempo sin escribir pero es que bachillerato está literalmente acabando con mi vida social. Espero que las cosas os vayan mejor que a mi. ¡Comentad!
¡Un beso!


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P.D: SUNDAY AT MIDNIGHT!!



8 comentarios:

  1. AWWWWWWWWWWWWWW, POBRE JULIETT.
    JO, LO QUE NO LE PASE A ELLA?
    EL SITIO DONDE VAN DE VACACIONES TE LO HAS INVENTADO? HAHA
    PORFAVOOOOOOOOOOOOOOOR, SUBE PRONTOOOO, I NEED IT.
    LOVE YA.
    YO YA HE ESCUCHADO 'ALL THAT MATTERS' ASDFGGJXKDHDSJDFBVDFJ

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  2. Queremos nuevo capítulo :'''''''''''(

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  3. Sandraaa porfaa sube nuevos capituloss ya van dos meses y no puedo esperar!!!

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  4. OMB! dejé pasar como siete meses & ya acabé todos los capítulos, sube más, por favor! *u* Un maratón de año nuevo, ah?

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  5. ¡Hola, preciosa! Siento no comentarte nunca porque te leo desde el móvil y no me deja dejar comentarios (pero que sepas que me leo todos y cada uno de los capítulos y hago publicidad de tu blog por Twitter jeje). En fin, el caso es que me tienes en Twitter como @laovejamorada, pero me he cambiado la cuenta. Ahora soy @itsbelieberous, a ver si a partir de ahora me puedes avisar ahí cuando subas un capítulo nuevo. Besos :*

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